Puente adhesivo directo de resina sin fibra: reporte clínico con más de un año de seguimiento

Puente adhesivo directo de resina sin fibra: reporte clínico con más de un año de seguimiento

Reemplazar un diente ausente no siempre implica realizar inmediatamente un implante, una prótesis convencional o una restauración indirecta. En determinadas situaciones clínicas, especialmente cuando existe una limitación económica temporal y los dientes vecinos permiten una estrategia adhesiva conservadora, puede plantearse una solución directa que preserve estructura dentaria mientras se mantiene abierta una alternativa futura.

Este caso corresponde a una paciente de alrededor de 60 años que consultó principalmente por una preocupación estética: la ausencia del premolar superior izquierdo 2.4 era claramente visible debido a su sonrisa amplia.

Aunque la paciente tenía intención de rehabilitar posteriormente el sector mediante un implante, en ese momento no disponía del presupuesto necesario para realizar la cirugía y posterior rehabilitación. Se propuso entonces una alternativa adhesiva directa, conservadora y de menor complejidad: reemplazar el 2.4 mediante un puente adhesivo confeccionado exclusivamente con resina compuesta, sin fibra, sin estructura metálica y sin laboratorio.

El aspecto más interesante del caso aparece durante el seguimiento: la restauración continúa actualmente en función después de más de un año desde su instalación, sin fracturas, desprendimientos ni reparaciones referidas. El último control fotográfico documentado corresponde al 25 de junio de 2026.

Figura 1. Situación clínica inicial. La ausencia del 2.4 era visible dentro de una sonrisa amplia y constituía la principal preocupación estética de la paciente.

Presentación del caso

La paciente presentaba ausencia del primer premolar superior izquierdo, pieza 2.4. El espacio edéntulo se encontraba entre el 2.3 y el 2.5, dientes que permitían plantear una estrategia adhesiva conservadora.

La paciente deseaba recuperar el diente mediante un implante, pero todavía no podía asumir económicamente el tratamiento quirúrgico y protésico. Permanecer sin el premolar tampoco resultaba satisfactorio para ella debido a la exposición del sector durante la sonrisa.

En lugar de preparar los dientes vecinos para una prótesis fija convencional, se decidió realizar una prótesis adhesiva directa de resina compuesta, utilizando las superficies distal del 2.3 y mesial del 2.5 como zonas de unión.

Figura 2. Vista clínica inicial del sector correspondiente al 2.4 antes del tratamiento adhesivo.

¿Puente Maryland?

Aunque clínicamente este tipo de tratamiento puede asociarse de manera general al concepto de “puente Maryland”, resulta más preciso describir el procedimiento realizado como un puente adhesivo directo de resina compuesta sin refuerzo de fibra.

No se confeccionaron alas metálicas, estructura cerámica, armazón de zirconia ni infraestructura de fibra. Tampoco hubo etapa de laboratorio.

La totalidad del póntico y de sus conexiones fue realizada directamente con composite.

Esta distinción es importante porque el comportamiento biomecánico, la indicación y el nivel de evidencia disponible no son necesariamente equivalentes a los de una prótesis adhesiva convencional con una infraestructura rígida.

El punto clave no fue simplemente utilizar una “resina fuerte”

Reemplazar un premolar únicamente con composite podría parecer, en primera instancia, un desafío centrado exclusivamente en la resistencia del material. Sin embargo, el razonamiento clínico del caso fue diferente.

El objetivo fue crear una restauración que no tuviera que soportar innecesariamente las mismas cargas funcionales que un premolar natural.

La planificación se basó fundamentalmente en:

  • evaluación oclusal estática y dinámica;
  • mantener el póntico en inoclusión;
  • evitar contactos durante movimientos excursivos;
  • preservar esmalte en los dientes pilares;
  • realizar aislamiento absoluto durante todo el procedimiento adhesivo;
  • crear una zona cervical próxima a la mucosa pero higienizable;
  • y establecer un protocolo de mantención mediante cepillos interdentales.

Es decir, la estrategia consistió en disminuir la demanda biomecánica sobre la restauración antes de intentar aumentar artificialmente su resistencia estructural.

Preparación de los dientes pilares

Las zonas adhesivas se limitaron a distal del 2.3 y mesial del 2.5.

No se realizaron preparaciones protésicas extensas ni cavidades destinadas a alojar una infraestructura. Se efectuó una activación superficial del esmalte con fresa diamantada fina de grano rojo KG Sorensen.

En la superficie mesial del 2.5 existía además una lesión superficial de caries que fue removida durante esta etapa. La preparación permaneció clínicamente confinada a esmalte.

preparación conservadora de esmalte en 2.3 y 2.5 bajo aislamiento absoluto para puente adhesivo de resina
Figura 3. Preparación conservadora bajo aislamiento absoluto. Se observa la activación superficial de las áreas destinadas a la adhesión.

Aislamiento absoluto: parte del diseño, no solo de la adhesión

Todo el procedimiento fue realizado bajo aislamiento absoluto con goma dique Nic Tone Medium.

En este caso, el aislamiento no solo permitió controlar la humedad durante el protocolo adhesivo. El asentamiento adecuado de la goma también ayudó a visualizar y controlar el espacio cervical disponible para la construcción del póntico.

Se buscó una relación próxima a la mucosa pero sin compresión, manteniendo un espacio suficiente para permitir higiene con cepillos interdentales y evitar una zona inaccesible de retención de biofilm.

Esta característica terminó siendo especialmente relevante durante el seguimiento, ya que la paciente mantuvo consistentemente la higiene interdental del puente.

Protocolo adhesivo

El acondicionamiento del esmalte se realizó con Condac 37 (FGM), ácido fosfórico al 37%, durante 30 segundos.

Posteriormente se efectuó lavado abundante durante aproximadamente 60 segundos y secado durante aproximadamente 10 segundos.

Como sistema adhesivo se utilizó Ambar Universal APS (FGM).

Dentro del protocolo clínico utilizado en este caso se realizaron tres aplicaciones sucesivas de adhesivo, cada una mediante fricción activa durante aproximadamente 10 segundos.

Posteriormente se aplicó una corriente de aire suave para favorecer la evaporación del solvente hasta obtener una película adhesiva visualmente uniforme, seguida de fotopolimerización.

Estos tiempos y el número de aplicaciones corresponden al protocolo utilizado por el operador en este caso y no pretenden establecer una modificación universal de las instrucciones del fabricante.

Construcción directa del póntico:
sin fibra y sin infraestructura

La estructura principal se confeccionó con Elóra APS A2 Body (FGM).

La construcción comenzó desde el sector del 2.5 mediante un incremento principal de composite, desarrollando directamente el volumen correspondiente al póntico.

Posteriormente se completó la conexión hacia distal del 2.3. En esta zona se utilizó Vittra APS Unique Flow (FGM) para favorecer la adaptación durante la construcción.

No se utilizó:

  • fibra de vidrio;
  • fibra de polietileno;
  • estructura metálica;
  • zirconia;
  • cerámica;
  • estructura impresa;
  • ni un póntico prefabricado.

La restauración fue confeccionada completamente de forma directa con resina compuesta.

construcción directa de puente adhesivo de resina sin fibra para reemplazar premolar 2.4
Figura 4. Construcción directa del póntico bajo aislamiento absoluto. La restauración fue realizada exclusivamente con composite, sin refuerzo de fibra.

Diseño cervical e higiene

Una prótesis adhesiva puede mantenerse mecánicamente intacta y, aun así, presentar problemas biológicos si genera una zona imposible de higienizar.

Por este motivo se buscó que la superficie cervical del póntico quedara próxima a los tejidos pero sin ejercer presión sostenida sobre la mucosa.

El espacio debía permitir el acceso de elementos de higiene interdental.

Desde el inicio se instruyó a la paciente específicamente respecto del uso de cepillos interdentales bajo la restauración.

Este fue, de hecho, el cuidado que la paciente mantuvo consistentemente durante el seguimiento.

Control oclusal: uno de los puntos centrales del caso

Después de la confección se realizó análisis oclusal mediante papel articular.

El póntico fue diseñado para permanecer en inoclusión.

Se evaluaron tanto los contactos estáticos como los movimientos dinámicos, prestando especial atención a las lateralidades y a evitar interferencias sobre la restauración.

El razonamiento oclusal utilizado se apoyó en principios clínicos descritos por el Dr. Aníbal Alonso respecto del análisis funcional y de la desoclusión.

En este contexto, el objetivo no era conseguir que el nuevo premolar recibiera toda la carga que recibiría un diente natural, sino devolver volumen, continuidad estética y una solución fija sin someter innecesariamente la restauración a cargas capaces de favorecer flexión o fractura.

Acabado y pulido

El acabado y pulido se realizó utilizando el sistema Diamond Master (FGM) en su secuencia completa, complementado con pasta diamantada de pulido.

En este tipo de restauración, el acabado debe analizarse desde tres perspectivas simultáneas: estética, biomecánica e higiene.

Los contornos deben integrarse con 2.3 y 2.5, pero al mismo tiempo las conexiones no deberían generar escalones o zonas inaccesibles que comprometan la higiene proximal y cervical.

Figura 5. Resultado clínico inmediato después de la confección del puente adhesivo directo.

Una solución planteada inicialmente como temporal

Desde el inicio, la paciente mantuvo la intención de realizar posteriormente una rehabilitación mediante implante.

Por lo tanto, el puente directo fue presentado como una alternativa conservadora durante el período de espera, no como una promesa de reemplazo definitivo del tratamiento implantológico.

Esto permitía devolver rápidamente la continuidad de la sonrisa sin preparar de manera significativa los dientes vecinos y manteniendo abierta la posibilidad de realizar la cirugía en el futuro.

Sin embargo, el seguimiento terminó aportando una información clínica adicional que inicialmente no podía predecirse: la restauración continuó funcionando sin incidencias durante el período observado.

Control clínico del 25 de junio de 2026

El último control fotográfico documentado fue realizado el 25 de junio de 2026.

En ese momento la restauración permanecía instalada y funcional.

No se habían requerido:

  • reparaciones;
  • re-adhesiones;
  • refuerzos posteriores;
  • ni reconstrucciones por fractura.

La paciente tampoco reportó dificultades funcionales asociadas al puente.

control clínico de puente adhesivo directo de resina para premolar 2.4 después de diez meses
Figura 6. Control clínico fotográfico del 25 de junio de 2026. El puente permanece instalado y clínicamente funcional.
seguimiento clínico de puente adhesivo de resina sin fibra para reemplazo del premolar 2.4
Figura 7. Vista de detalle durante el seguimiento. Se observa continuidad estructural de la restauración entre ambos dientes pilares.
detalle oclusal de puente adhesivo directo de resina compuesta sin fibra
Figura 8. Control de la superficie oclusal y de las conexiones del puente adhesivo directo.

Más de un año después

Al momento de publicar este caso, en septiembre de 2026, la restauración ya ha superado un año desde su instalación en agosto de 2025.

El último control fotográfico disponible corresponde a junio de 2026, por lo que no sería correcto presentar estas imágenes como un “control fotográfico a un año”.

Lo que sí puede afirmarse a partir del seguimiento clínico referido es que el puente continúa actualmente en función y no ha requerido reparaciones, re-adhesiones ni intervenciones por fractura reportadas.

Con el paso del tiempo, la paciente incluso dejó de seguir algunas de las precauciones alimentarias explicadas inicialmente y utilizó la restauración dentro de su alimentación habitual.

El hábito que sí mantuvo fue la higiene constante mediante cepillos interdentales.

¿Significa este caso que no necesitamos fibras?

No.

Un caso clínico individual no permite concluir que los puentes directos sin fibra sean superiores, equivalentes o universalmente indicados frente a diseños reforzados.

La evidencia disponible sobre prótesis adhesivas incluye una gran variedad de diseños, materiales, localizaciones y sistemas de retención, por lo que sus resultados no pueden transferirse automáticamente a este caso.1

Sin embargo, existe evidencia clínica reciente específicamente relacionada con prótesis adhesivas directas de composite sin refuerzo de fibras.

Sato y colaboradores publicaron en 2024 un estudio multicéntrico retrospectivo que comparó prótesis adhesivas directas de composite sin fibra con prótesis adhesivas de zirconia para reemplazar dientes anteriores ausentes. En ese estudio se evaluaron 17 restauraciones directas de composite y se informó una supervivencia estimada a tres años de 92,3%.2

Estos resultados son interesantes porque aportan evidencia clínica al concepto de una prótesis adhesiva directa sin fibra más allá de reportes aislados.

Sin embargo, existen limitaciones relevantes: la muestra fue pequeña, el diseño retrospectivo y los casos correspondían al sector anterior.

Por lo tanto, aquella tasa de supervivencia no debe utilizarse para predecir el comportamiento de este puente posterior ni para afirmar que la fibra sea innecesaria en otras situaciones clínicas.

¿Y qué sabemos de los puentes adhesivos en general?

Las prótesis fijas adhesivas constituyen una alternativa conservadora ampliamente estudiada.

Una revisión sistemática de Thoma y colaboradores analizó 2300 prótesis adhesivas y estimó una supervivencia aproximada de 91,4% a cinco años y 82,9% a diez años.1

Sin embargo, estos datos incluyen fundamentalmente prótesis adhesivas con estructuras y diseños diferentes al presentado en este caso.

De hecho, la misma revisión encontró que el comportamiento variaba según localización, material y número de retenedores, y que la pérdida de adhesión constituía una de las complicaciones técnicas observadas.1

Esto refuerza una idea importante: “puente adhesivo” no representa una única restauración biomecánicamente uniforme.

¿Qué puede explicar el comportamiento de este caso?

No es posible establecer causalidad a partir de un único caso. Sin embargo, varios elementos clínicos pueden considerarse relevantes para interpretar el seguimiento observado.

  • Adhesión predominantemente a esmalte: las zonas preparadas permanecieron principalmente dentro de un sustrato favorable para procedimientos adhesivos.
  • Aislamiento absoluto: permitió controlar la contaminación durante las etapas críticas del procedimiento.
  • Preparación mínima: las superficies de 2.3 y 2.5 no fueron sometidas a preparaciones protésicas extensas.
  • Control oclusal: el póntico permaneció en inoclusión y se evaluaron las excursiones mandibulares.
  • Diseño higienizable: se mantuvo acceso para cepillos interdentales y se evitó comprimir la mucosa.
  • Mantenimiento: la paciente mantuvo específicamente la higiene interdental durante el período referido.

Por tanto, atribuir el resultado únicamente a la resistencia de Elóra APS sería una simplificación.

El material funcionó dentro de un sistema biomecánico y biológico diseñado para reducir las condiciones que podían favorecer su fracaso.

Puntos clínicos clave

  • Una solución temporal no tiene por qué ser una solución improvisada. Puede planificarse con los mismos principios de adhesión, biomecánica e higiene utilizados en rehabilitaciones de mayor complejidad.
  • El caso fue realizado únicamente con composite directo, sin fibra ni infraestructura. Esto debe entenderse como una decisión específica para esta situación clínica y no como una indicación universal.
  • El control oclusal fue central dentro de la planificación. El póntico se mantuvo en inoclusión y libre de interferencias dinámicas.
  • La higiene cervical formó parte del diseño restaurador. El acceso con cepillos interdentales se mantuvo durante el seguimiento.
  • El último control fotográfico corresponde aproximadamente a diez meses y medio. Actualmente la restauración ya supera un año desde su instalación.
  • Un caso clínico no demuestra longevidad universal. Lo que documenta es que, en esta paciente y bajo estas condiciones, la restauración ha permanecido funcional durante el período observado.

Conclusión

Este caso documenta el reemplazo conservador del premolar 2.4 mediante un puente adhesivo directo confeccionado exclusivamente con resina compuesta, sin estructura metálica, cerámica ni refuerzo de fibras.

La restauración fue indicada como una alternativa mientras la paciente esperaba poder realizar un tratamiento implantológico. El procedimiento se apoyó en preparación mínima de esmalte, aislamiento absoluto, protocolo adhesivo, diseño cervical higienizable y un control oclusal orientado a reducir la demanda funcional sobre el póntico.

El último control fotográfico disponible, realizado el 25 de junio de 2026, muestra la restauración íntegra y clínicamente funcional. Actualmente el puente ha superado un año desde su instalación en agosto de 2025, sin fracturas, reparaciones ni re-adhesiones reportadas.

Este seguimiento no demuestra que todas las prótesis directas de composite puedan alcanzar el mismo comportamiento. Sí muestra que una restauración adhesiva conservadora puede constituir una alternativa clínica real cuando existe una selección adecuada del caso, control biomecánico, adhesión sobre un sustrato favorable y mantenimiento higiénico.


Materiales utilizados en este caso

Elóra APS A2 Body — FGM
Resina compuesta utilizada para la construcción directa de la estructura principal y del póntico.

Vittra APS Unique Flow — FGM
Composite fluido utilizado para favorecer la adaptación durante la conexión hacia distal del 2.3.

Condac 37 — FGM
Ácido fosfórico al 37% utilizado para el acondicionamiento del esmalte.

Ambar Universal APS — FGM
Sistema adhesivo utilizado en las superficies de 2.3 y 2.5.

Diamond Master — FGM
Sistema utilizado durante el acabado y pulido de la restauración.

Pasta diamantada de pulido — FGM
Utilizada durante la etapa final de acabado superficial.

Papel articular
Utilizado para verificar contactos estáticos y evaluar la ausencia de interferencias sobre el póntico.

Los productos FGM utilizados en este caso pueden encontrarse en SP Dental Chile .


Referencias

  1. Thoma DS, Sailer I, Ioannidis A, Zwahlen M, Makarov N, Pjetursson BE. A systematic review of the survival and complication rates of resin-bonded fixed dental prostheses after a mean observation period of at least 5 years. Clin Oral Implants Res. 2017;28(11):1421-1432. doi:10.1111/clr.13007.
  2. Sato T, Hosaka K, Tagami J, Tashiro H, Miki H, Otani K, et al. Clinical evaluation of direct composite versus zirconia resin-bonded fixed dental prostheses for a single missing anterior tooth: A short-term multicenter retrospective study. J Dent. 2024;151:105401. doi:10.1016/j.jdent.2024.105401.

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